Acne Studios y Max Lamb apuestan por el bronce

Cuando Ikea empezaba a despuntar en nuestros hogares, todos acunábamos aquello de “Si es sueco es molón” a modo de broma patria. 
Pues esa Suecia “molona” por sus muebles de pino con auto-montaje y sus rubios/as guapísimos, también nos ha dejado una de las marcas de ropa más espectaculares, dónde la apuesta por el diseño tanto la hacen en sus prendas como en sus interiores. 

Dada la filosofía de la marca, su apuesta por una flagship en pleno corazón del Upper East Side neoyorkino no podía pasar desapercibida. 

El director creativo de Acne Studios, Jonny Johansson ha unido fuerzas al diseñador británico Max Lamb y utilizando los dorados como colores de marca, han creado una obra de arte para deleite de visitantes y consumidores. 

Un suelo de asfalto negro combina con unos planos horizontales metálicos que hacen de separadores de ambientes. Los pilares estructurales revestidos del amado terrazo de Lamb, llenan de colorido el ambiente. 

El mobiliario de la tienda se compone de una serie de piezas en bronce, como un escritorio, bancos y taburetes, todo ello diseñado por el mismo Lamb

Las zonas privadas y la publicas de la tienda, se dividen por un plano de aluminio dorado y la ropa va colgada de unos carriles del mismo material. 

El único punto de color, a parte de el de la ropa, lo ponen las alfombras en tonos azules de la firma Kasthall, las cuales fueron teñidas a mano en el estudio del diseñador británico. 

La unión de los materiales escogidos y la monumentalidad del espacio le da una apariencia de galería, sin duda un espacio digno de visitar.