Pom & Flora, un café en el que crear

Pom & Flora, diseño de Emma Olbers y Maja Lindahl

Pom & Flora, diseño de Emma Olbers y Maja Lindahl

A finales del XIX y principio del XX los escritores y artistas rodeaban las mesas de los cafés de las ciudades más ‘modernas’ de la época. Agitadas charlas e inicios de muchas obras e hitos importantes nacían de esos interiores. Hoy, tablets y ordenadores inundan las mesas de los nuevos y tranquilos locales dónde ahora muchos deciden acurrucarse en busca de la inspiración.

La mayoría siguen un patrón; grandes ventanales, mucha luz natural, colores sutiles y mobiliario cálido. Sentirse mejor que en casa y sobre todo, mucho mejor que en una oficina.  Café en mano, rodeado de desconocidos a los que espiar, poder levantar la cabeza del ordenador y respirar en calma, oteando un paisaje o a los transeúntes. Todo esto sin rastro de un maldito fluorescente y con la magia de la luz natural.

Siguiendo este canon las diseñadoras Emma Olbers y Maja Lindahl, han dado vida a un local en Estocolmo, que combina espacios llenos de luz y zonas con tenue iluminación dónde encontrar la paz creativa de cualquier forma.

El interior, incluye mobiliario referente de tres siglos distintos y una paleta de colores totalmente personal y única, que crease un ambiente cálido y sosegado, para una ciudad fría y una clientela creativa, destinada a pasar muchas horas en una buena cafetería a pesar de estar trabajando.

Es fácil encontrar la inspiración en ese tipo de espacios. Quizás por eso es una más que común estampa de cualquier ciudad cosmopolita que se precie. 

Yolanda Aranda