El modernismo de Warren Platner

50 años de un icono mid-century

2016 ha vuelto a ser su año. Warren Platner fue uno de esos diseñadores que despuntaron en los años 60 con sus diseños de mobiliario y sus interiores que renovaban la visión y la estética americana.

Graduado en Arquitectura, empezó a trabajar en el despacho de Earo Saarinen, con el que empezó a familiarizarse con el diseño de mobiliario y a sumergirse en el modernismo americano de mediados de siglo XX

Envuelto por completo en el movimiento artístico “mid-century” durante los 60, este se hizo más expresivo en sus diseños, reflejando un cambio y unos valores culturales en los cuales Platner veía una similitud con otras corrientes y estilos más decó con un alto contenido histórico.

Justo esta idea era lo que le acercaba a que sus proyectos poseyesen una paleta llena de conceptos glamurosos, elegantes y distinguidos. Warren Platner es el principal promotor de la llegada del bronce en los setenta y la rotura con todos aquellos indicios de minimalismo (acero inox, geometrías en vidrio y paredes blancas) de los cincuenta. 

Pero aún teniendo un vínculo cercano con la ostentación, en su obra, siempre había un concepto arquitectónico claro detrás de cada reluciente elemento decorativo, cómo bien queda latente en su interiorismo llamativo en el Windows on the World, el restaurante de la Torre Norte de Nueva York, en la que los espejos y los elementos en latón se integran en la arquitectura en lugar de ser decoración y crean, lo que algunos llamaron: Un Versalles modernista y geométrico.

Pero Platner es más conocido por su familia de mobiliario diseñado en varilla de alambre para la editora americana Knoll. Diez años antes del interiorismo del Windows on the World, Warren Platner aceptó el encubierto y longevo reto de conseguir la silla sin patas, cómo algunos de sus compañeros ya habían propuesto: El voladizo de Marcel Breuer en las sillas S64, S 32 y la Cesca, o el Pedestal de Saarinen en toda la familia Tulip.

Con esta familia de diseños, Platner se propuso una elaboración que combinase las vertientes tecnológicas y artesanales. Fiel a sus principios, estos diseños tenían que beber de la elegancia y la suavidad y por si solos debían ser un elemento totalmente decorativo. En definitiva, un diseño racional y que por si mismo fuese estético.

La pieza principal de la colección fue la silla Platner, la cual fue concebida como una prolongación de la pieza que apoyaba en el suelo y que a la vez, envolviese y complementase a la persona que se sentase en ella. También su diseño contemplaba a la persona sentada respecto al espacio interior en el cual se ubicaba. Lo que venia siendo un diseño respetando la escala humana y el espacio.

Este 2016, y por la celebración del 50 aniversario de la Colección Platner, Knoll presentó el nuevo acabado de la estructura en oro chapado de 18k.

Curiosamente, Warren Platner diseñó esta colección con la idea original de ser chapada en oro. Sin embargo, por problemas tecnológicos de la época, la producción a gran escala era incompatible con la delicadeza de ese acabado y finalmente el modelo producido fue en acero niquelado, con el que hoy conocemos este diseño.

Las piezas de la colección Platner, que distribuye Knoll, están compuestas por cientos de soldaduras individuales y todas soldadas a mano, siguiendo los procesos tradicionales para conseguir esa delicadeza y pureza en la pieza.

Los acabados tanto del niquelado cómo del chapado en oro, son de tal pureza y cuidado que con la simple incidencia de la luz, la pieza gana en destellos y en gama de brillo y color.

Este casi agotado 2016, nos ha dado la oportunidad de poder recuperar un diseño original de uno de los pilares del diseño mid-century , el cual, Warren Platner siempre consideró un error y una falta ignorar el diseño de los interiores, teniendo en cuenta que la función de los edificios se encontraba en su interior.  ¡Por muchos años más rodeados de la colección Platner!

Todas las imágenes pertenecen a Knoll.com

Todas las imágenes pertenecen a Knoll.com

Todas las imágenes pertenecen a Knoll.com

Todas las imágenes pertenecen a Knoll.com

Yolanda Aranda